domingo, 20 de enero de 2013

El amor...

Hay una mariposa
volando de flor en flor
nadie puede detenerla
nadie, ni tú ni yo.

Hay una mariposa
en mi estómago de flor
revolotea sin pausa
¡Qué extraña sensación!

Dejado ha de soplar el viento,
dejado he de escucharlo yo.
Tan sólo a ti te entrego mi oído,
tan sólo a ti te escucho yo.

Dejado ha de existir el mundo,
dejado he de mirarlo yo.
Tan sólo a ti te entrego mis ojos,
mi mente, mi alma y mi corazón.


La persona a quién se refiere este poema ya sabe quién es...

2 comentarios:

  1. Hola me siento afortunado de poder ser el primer comentario de este precioso poema espero llegar a conocerte algun dia mandame un mensaje.

    Ramon Donadeu

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  2. Gracias. Oye, ¿y adónde envío el mensaje?

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