Hay una mariposa
volando de flor en flor
nadie puede detenerla
nadie, ni tú ni yo.
Hay una mariposa
en mi estómago de flor
revolotea sin pausa
¡Qué extraña sensación!
Ha dejado de soplar el viento,
he dejado de escucharlo yo.
Tan sólo a ti te entrego mi oído,
tan sólo a ti te escucho, amor.
Ha dejado de existir el mundo,
he dejado de mirarlo yo.
Tan sólo a ti te entrego mis ojos,
mi mente, mi alma y mi corazón.

Hola me siento afortunado de poder ser el primer comentario de este precioso poema espero llegar a conocerte algun dia mandame un mensaje.
ResponderEliminarRamon Donadeu
Gracias. Oye, ¿y adónde envío el mensaje?
ResponderEliminar