Hay una mariposa
volando de flor en flor
nadie puede detenerla
nadie, ni tú ni yo.
Hay una mariposa
en mi estómago de flor
revolotea sin pausa
¡Qué extraña sensación!
Dejado ha de soplar el viento,
dejado he de escucharlo yo.
Tan sólo a ti te entrego mi oído,
tan sólo a ti te escucho yo.
Dejado ha de existir el mundo,
dejado he de mirarlo yo.
Tan sólo a ti te entrego mis ojos,
mi mente, mi alma y mi corazón.
domingo, 20 de enero de 2013
domingo, 6 de enero de 2013
Futuro cercano
Los muros de la riqueza
esconden llantos y dolor.
Las calles están desiertas,
se teme a la luz del sol.

El rojo de los inocentes
es un río camino al mar.
Pagan justos por pecadores,
y no existe la libertad.
Los bosques ya son cenizas,
Irlanda no existe ya.
Las ballenas son sólo historia,
y es lodo el agua del mar.
La codicia ha arrasado en la India,
ya sólo hay cucarachas en Irak.
En Japón ya nadie respira
y no quedan hindúes ya.
Un buitre se asoma y vigila:
un perro muere en un peldaño.
La peste se expande por las calles;
la limpieza es ya cosa de antaño.
Los ricos nos han robado,
con mentiras nos han cegado,
y un hombre se concede lujazos
en la Ciudad del Vaticano.
Desvelar mi nombre no debo
tras mostrar mi indignación,
pues ahora me persigue
una nueva Inquisición.
esconden llantos y dolor.
Las calles están desiertas,
se teme a la luz del sol.
El rojo de los inocentes
es un río camino al mar.
Pagan justos por pecadores,
y no existe la libertad.
Los bosques ya son cenizas,
Irlanda no existe ya.
Las ballenas son sólo historia,
y es lodo el agua del mar.
La codicia ha arrasado en la India,
ya sólo hay cucarachas en Irak.
En Japón ya nadie respira
y no quedan hindúes ya.
Un buitre se asoma y vigila:
un perro muere en un peldaño.
La peste se expande por las calles;
la limpieza es ya cosa de antaño.
Los ricos nos han robado,
con mentiras nos han cegado,
y un hombre se concede lujazos
en la Ciudad del Vaticano.
Desvelar mi nombre no debo
tras mostrar mi indignación,
pues ahora me persigue
una nueva Inquisición.
miércoles, 2 de enero de 2013
Hada Oscura
Escribí este poema con 7 u 8 años, poco después de morir mi abuelo. Es mi primer poema. Naturalmente, la temática es infantil, pero aun así me gustaría compartirlo. Aquí lo tenéis:
En la vida había sentido
tal deseo de libertad.
El color de su vestido
era negro y de envidiar.
Hada oscura de la muerte,
hada oscura de la libertad.
No vivió nunca en su vida
pero siempre fue inmortal.
Marcha siniestra y oscura,
carruajes color carbón,
hermosos vestidos negros,
y alas del mismo color.
Rosa hermosa y negra,
alada cuál mariposa.
Fría como la luna
que sobre el lago se posa.
La muerte era vivida
una y otra vez,
en un mundo oscuro,
negro como la pez.
En la vida había sentido
tal deseo de libertad.
El color de su vestido
era negro y de envidiar.
Hada oscura de la muerte,
hada oscura de la libertad.
pero siempre fue inmortal.
Marcha siniestra y oscura,
carruajes color carbón,
hermosos vestidos negros,
y alas del mismo color.
Rosa hermosa y negra,
alada cuál mariposa.
Fría como la luna
que sobre el lago se posa.
La muerte era vivida
una y otra vez,
en un mundo oscuro,
negro como la pez.
sábado, 8 de diciembre de 2012
Miro a la luna
Miro arriba, a la Luna.
Está blanca, limpia y pura.
El Lucero me pregunta:
-¿Qué haces, pequeña nocturna?
-Miro arriba, a la Luna.
Miro arriba, hacia Marte.
Es pequeño y parpadeante.
Él me mira y dice: -Es tarde.
Pequeña nocturna, ¿qué haces?
Miro arriba, hacia Marte.
Miro arriba, al Lucero.
Empieza a cubrirlo un velo.
Miro arriba y espero.
Amanece, y Luna y Lucero
se funden en azul cielo.
Está blanca, limpia y pura.
El Lucero me pregunta:
-¿Qué haces, pequeña nocturna?
-Miro arriba, a la Luna.
Miro arriba, hacia Marte.
Es pequeño y parpadeante.
Él me mira y dice: -Es tarde.
Pequeña nocturna, ¿qué haces?
Miro arriba, hacia Marte.
Miro arriba, al Lucero.
Empieza a cubrirlo un velo.
Miro arriba y espero.
Amanece, y Luna y Lucero
se funden en azul cielo.
jueves, 6 de diciembre de 2012
Afrodita
que te cuidas con primor,
dime, bella diosa griega,
¿me llegará el amor?
Bien sabes tú que en verdad
no necesito algo más
que aliviar mi soledad,
que no quiero vivir ya más.
Sabrá Atenea, tu hermanastra,
que hay algo en mi interior,
que soy algo más que una cara,
que yo soy libre; ellos no.
martes, 27 de noviembre de 2012
Soledad
Lloraré a la luna los errores de toda mi vida.
Desde las rocas ahogaré todas mis penas en el mar.
Y cuando al fin un día me llame la tierra,
acudiré a su llamar sin esperar.
Yo no querré ningún entierro ni ninguna vela,
¿Acaso habrá alguien que me quiera llorar?
Porque a pesar de todo lo que decir quieran,
a mí me dejaron en absoluta soledad.
Me quedan el rencor y la desesperanza,
así como el dolor y el deseo de venganza.
A mí no me han de enterrar ni tampoco incinerar;
tan sólo han de tirar mi cuerpo al mar.
Ahora ya no creo en el amor ni en la amistad,
como ya no creo en la luz ni en su supuesta "bondad".
Y de entre las sombras, de la absoluta obscuridad,
ya no emergerá ningún rayo de esperanza.
Desde las rocas ahogaré todas mis penas en el mar.
Y cuando al fin un día me llame la tierra,
acudiré a su llamar sin esperar.
Yo no querré ningún entierro ni ninguna vela,
¿Acaso habrá alguien que me quiera llorar?
Porque a pesar de todo lo que decir quieran,
a mí me dejaron en absoluta soledad.
Me quedan el rencor y la desesperanza,
así como el dolor y el deseo de venganza.
A mí no me han de enterrar ni tampoco incinerar;
tan sólo han de tirar mi cuerpo al mar.
Ahora ya no creo en el amor ni en la amistad,
como ya no creo en la luz ni en su supuesta "bondad".
Y de entre las sombras, de la absoluta obscuridad,
ya no emergerá ningún rayo de esperanza.
jueves, 8 de noviembre de 2012
Neptuno
cuya furia es implacable.
Tú provocas las mareas,
la brisa y el oleaje.
Junto a mí, que veo tu reino
como un fantasma omnisciente,
no me lo ocultes, déjame verlo,
no te me ocultes, déjame verte.
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